HabitaciónNo nos tenemos que tomar el titulo del post al pie de la letra. Lo que queremos decir no es que tengamos un camión averiado en nuestro salón, aunque el efecto pueda ser muy parecido.

Con el tiempo muchas personas tendemos a acumular objetos “por si acaso”, de recuerdo o vete tu a saber… Esos objetos, normalmente, ni siquiera tiene un sitio donde estar y siempre los tenemos por el medio. Ese mapa de la ciudad que visitamos y a la que no volveremos. El mando a distancia del televisor que ya no tenemos, El radiador que guardamos cuando pusimos los nuevos de bajo consumo, un montón de bolígrafos que no van, papeles antiguos, una cubertería vieja, mil vasos de mil tipos distintos y un sin fin de cosas que podrían hacer que este post durara indefinidamente.

Aquí os dejo unas cuantas ideas para hacer más fácil esa tarea.

  1. Dedica cortos periodos de tiempo cada día o cada día del fin de semana, hazlo poco a poco y con tranquilidad. Por ejemplo 15 minutos o media hora nos darán tiempo a organizar un estante o cajón. También podemos tomar como unidad de medida uno de estos “contenedores de chatarra” en lugar de tiempo determinado. Desecha todo lo que sea obvio que no te sirva y el resto ponlo en un motón o en una caja.
  2. Selecciona el material de la caja. Coge un articulo cada vez y decide donde vas a ponerlo o si vas a tirarlo, pero no lo vuelvas a meter en la caja para pensarlo luego. No tengas compasión con nada. Tendemos a guardar revistas, catálogos, viejos recibos, apuntes que no necesitaremos…
  3. Si tienes muchas dudas haz una caja de posibles, ciérrala, ponle la fecha y guárdala. si pasado un año no has abierto la caja, tírala sin mirar lo que hay dentro. No lo vas a echar de menos.
  4. Premiate cuando acabes. Hazte un regalos, sal a cenar, lo que te apetezca. Es muy importante sentirnos bien cuando acabamos una tarea, nos ayudara en la motivación para realizar tareas en un futuro.
  5. Y el mas importante. ¡No vuelvas a acumular! Create un sistema para evitar que se te acumulen todas estas cosas y no tener que volver a empezar. Fíjate por donde has empezado a acumular y que es lo que acumulas y te darás cuenta de como evitarlo. Cada cosa debe de tener su sitio en la casa (o en la oficina).