Radiadores de bajo consumo

¿Es verdad lo de radiadores de “bajo consumo”? ¿Realmente ahorramos dinero? ¿Son mejores que los tradicionales? ¿Son más baratos que la calefacción de gas? ¿Mejor con “fluido térmico” o “secos”?

Con la moda de los radiadores de bajo consumo, la gente se ha echado a la calle a comprarlos porque consumen menos. Pero menos ¿Qué, qué? ¿Comparado con que?.

Técnicamente hablado, un radiador de “bajo consumo” de 12 elementos consume 1.500W. Por otro lado un radiador de los grandes de aceite puede consumir 2000W o 2500W. Si seguimos estas premisas podemos decir que, efectivamente, el radiador de “bajo consumo” consume menos que el antiguo. ¿Entonces si que es cierto? La frase es técnicamente cierta. Pero es como si digo que la Coca-cola en botellín de cristal engorda menos que la de bote. ¡Pero eso no es cierto! ¿Como que no?, un botellín de coca-cola unas 90 calorías, mientras que un bote 150. ¿Veis donde está el truco? Pues en los radiadores de bajo consumo pasa lo mismo. Un radiador de 1.500W calienta mucho menos que uno de 2.000W ¡Aunque lo hagan de criptonita con tungsteno y wolframio! Necesitas una cantidad de electricidad fija para producir X calor. No hay vuelta de hoja.

¿Entonces que diferencia hay entre estos dos tipos de radiadores? La principal es el precio, por supuesto. Pero es cierto que la nueva generación tiene ventajas. Más que nada el diseño, son bonitos, finos y se pueden colgar en la pared como los de gas. Además vienen provistos de un programador para que lo manejemos a nuestro antojo.

¿Y los que venden con “fluido térmico” o “calor azul”? La generación de calor es la misma, ya se ha explicado antes. La diferencia radica en que este fluido “absorbe” más calor de forma que, aunque tarde más en calentarse, después conseguirá mantener la temperatura más uniformemente ¿Y esto ahorra electricidad? Pues no, pero conseguiremos mucho más confort, ya que la temperatura se mantendrá más estable.

¿Y con la calefacción de gas que diferencia hay? ¿Ahorramos dinero? La diferencia principal es el coste de los equipos y la instalación. Para un piso de unos 90m2 en calefacción de gas con sus tuberías, caldera y demás, si lo sacamos bien de precio, nos puede venir a costar unos 3000€ (con los tubos por fuera y equipos baratitos), mientras que en eléctrica nos puede venir a costar una tercera parte. ¿Y respecto al consumo? Bueno, respecto al consumo (hablamos de euros ahora, no de Watios ni calorías) el de la caldera de gas es menor. ¿Entonces por que me han dicho que con la eléctrica puedo ahorrar dinero? La diferencia es simple, la caldera de gas calienta toda la casa, aunque cierres algún radiador, la caldera chupa la misma cantidad de gas y el agua circula igual por el circuito. Mientras que con los radiadores eléctricos, podemos encender solo aquellos que nos interesen, por ejemplo el/los del comedor cuando lleguemos de trabajar y una horita antes de acostarnos los apagamos para seguir con el calor residual y encender los de la habitación. Eso si, si tenemos niños, los tenemos que duchar, hacer cenas y meriendas, uno en el comedor, otro en su habitación, etc, la calefacción de gas nos saldrá más barata. Porque calentar toda la casa a la vez con eléctricos  a parte de difícil (la mejor instalación con la mayor potencia contratada no nos dejara enchufar más de 3 o 4 radiadores a la vez) nos costará un montón más de dinero que con la de gas.