Uno de nuestros mayores gastos es nuestro vehículo. Además de tener que abonar el mismo, tenemos que pagar otras muchas cosas necesarias (o no) a la hora de tener coche, como pueden ser la gasolina, revisiones, reparaciones, seguro, ITV y un montón de cosas que nos pueden surgir al poseer un vehículo de motor.

Nuestro coche (o moto) es como un niño que no hace más que pedir y si no se lo das, al final te puede salir aún mas caro. Vamos a intentar dar algunos consejos para que el coste sea lo menos posible.

  • Aceleración. Un aumento gradual y nunca brusco de la velocidad, evita que gastemos muchísimo combustible justamente en el momento en el que más combustible se consume, en las aceleraciones. Esto es importantísimo dentro de ciudad, ya que es el lugar donde frenamos y aceleramos constantemente. Por otro lado esto repercutirá en la vida de nuestros neumáticos, que resultarán menos erosionados que si aceleramos bruscamente.
  • Conducción. Una conducción relajada y no agresiva (que en si misma incluye una aceleración controlada) además de los beneficios mencionados en el punto anterior, también evitará desgaste de neumáticos al no frenar bruscamente ni girar del mismo modo, evitará desgaste de las pastillas de freno al no llevar altas velocidades y tener tiempo de reacción.  Otros elementos del coche, como son la dirección, suspensión… se verán menos castigados
  • Frenado. Si lo anterior lo combinamos con previsión, nos permitirá no realizar frenadas bruscas y la utilización del freno motor. Con lo que reduciremos el desgaste de pastillas de freno y aumentaremos la seguridad en nuestras frenadas (cosa importante).
  • Velocidad. Una velocidad moderada en todo tipo de vías reducirá notablemente nuestro consumo de combustible así como el de frenos. Si respetamos los limites de velocidad dentro de ciudad, adémas de multas evitaremos ir acelerando y frenando todo el rato con las ventajas que ello supone. Si en carretera o autovía mantenemos nuestra velocidad sobre los 80Km/h lograremos hacer muchísimos más kilómetros con un depósito de gasolina.
  • Uso de las marchas. Hay que cambiar de marcha en el momento oportuno, llevar el motor muy revolucionado o cambiar muy pronto de marcha, aumenta considerablemente el consumo del vehículo.

También queremos comentar que la resistencia que generamos al bajar las ventanillas o llevar bultos en la vaca,  hace que tengamos que pisar mas el acelerador para conseguir la misma velocidad. El aire acondicionado también consume «potencia» de nuestro coche y mas de la que creemos, haciéndonos abrir más el gas para mantener nuestra velocidad.

Por otro lado se escuchan trucos cono añadir X a la gasolina para que dure más, ir en punto muerto en pendientes descendentes, etc. Esto, no solo no ayuda a ahorrar nada si no que es sumamente peligroso hacerlo, no os dejéis engañar.

Por último comentar que un coche con un mantenimiento correcto genera menos gastos y consume menos que uno desatendido.